Seguro que ya te has dado cuenta de que soy una "devota" de la Labradorita y de su poder y magia. Es un mineral al que hay que saber mirar para ver sus destellos azules que engloban la belleza del mar y el cielo en ella. Su gama de grises podrían ser como un cielo nublado al que los rayos del sol le pentran y acontece su azul infinito.
Los destellos del Topacio, su brillo infinto y su dulce poder te invitan a que inicies un viaje.
Un viaje increíble si fin, ser la TEJEDORA DE SUEÑOS, hacer de tu vida el maravilloso espacio al que has venido a experiementar.
Soñar nuestra vida, manifestarla y hacer de ella una ofrenda de agradecimiento a las Fuerzas Mayores que mueven el Sol. la Luna, las mareas, los atardeceres y amaneceres.
Las Fuerzas auspiciosas que nos invitan a florecer y a manifestar nuestro poder y belleza...
Labradorita, Topacio, Raíz de Zafiro
Labradorita:
La labradorita es considerada una piedra portadora de luz, transformación y magia. Se dice que limpia, equilibra y protege el aura y ayuda a proporcionar claridad e información sobre su destino, además de atraer el éxito.
Se usa para recordar sueños y encontrar formas de usar los sueños en la vida diaria. Se dice que la labradorita aumenta la intuición, la visión, el desarrollo psíquico, la sabiduría esotérica, ayuda con problemas subconscientes y proporciona iluminación mental expandiendo la consciencia.
Fortalece la fe en el yo y la confianza en el universo.
Topacio:
Hay mucho de delicadeza y empatía en el Topacio, es una piedra que dirige la energía allá dónde más se necesita. Calma pero también recarga y estimula alineando los meridianos en el cuerpo.
Aportan confianza en el Universo y te invita a Ser más que a hacer ayudando a disolver la duda y la incertidumbre.
Es un gran cristal de manifestación trayendo el logro de los objetivos. Es un excelente apoyo emocional estabilizando las emociones y abre la receptividad al AMOR.
Zafiro Raíz:
Permite liberar las sensaciones de depresión y tristeza que se quedan ancladas en el cuerpo. Por lo tanto el Zafiro eleva el ánimo y permite al cuerpo restaurar su equilibro. Fortalece la seguridad y eleva el poder de la autoestima.


